sábado, 8 de febrero de 2014

AL SERVICIO DE LOS OPRESORES

LOS QUE APOYAN EL MAL


En un reciente Tweet de Mederos Osio, vinculado a otro de Frida_Nikita, aparecía el siguiente mensaje:
El opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los oprimidos.
            Simone de Beauvoir
Yo le contesté, porque me gustó el mensaje, que esto es 100% verdadero. Pero añadí que esos oprimidos, cómplices de los opresores, muchas veces desconocen que son utilizados, manipulados en beneficio de sus verdugos. Él/ella respondió que son sinvergüenzas.
La razón, en mi opinión, corresponde a los dos. En toda dictadura siempre habrá un ejército de esta clase de individuos por varias causas: unos por simpatía de alguna manera con los verdugos, porque son de la misma calaña, sinvergüenzas, y aspiran a mejorar, con el tiempo,  su posición económica y social; otros por simple interés económico, nada más; otros, porque se dejan arrastrar fácilmente por reclutadores que les ofrecen futuros beneficios si hacen esto o aquello, y así van realizando acciones cada vez peores; otros porque son amedrantados, chantajeados, y se ven a sí mismos totalmente indefensos ante una fuerza poderosa y destructiva.
Dentro de este ejército de cómplices están los uniformados. Muchos de ellos no lo estaban al principio, o nunca lo estarán, con el proceder de los opresores; pero por distintos factores se ven envueltos a llevar a cabo acciones totalmente censurables. El tiempo va pasando y ya no hay retroceso, viéndose obligados a defender al régimen que representan porque ya ellos son también culpables en menor o mayor grado. Y es que el ser humano, como materia orgánica, está expuesto a la contaminación o corrupción.  Es como ir cayendo en la adicción a una droga. Se empieza no queriendo, pequeños pasos, para pasar un rato, y, con el transcurso de los días, meses, años no pueden reaccionar o regresar al punto de partida por haber avanzado demasiado lejos. Otros miembros de ese mismo ejército,  sirven al mejor postor y de la manera necesaria, según las órdenes recibidas.  Son los profesionales de oficio. Sus métodos y actitudes pueden variar. Los hombres pueden aprender a matar e inclusive también aprenden a disfrutar de sus crímenes. Se dice que el que mata  uno, puede seguir matando. Recuérdese que a ciertos perros se les puede entrenar para matar. Los terroristas islámicos son educados por años, y después entrenados para volarse a sí mismos y matar la mayor cantidad posible de seres inocentes en aras de un ideal religioso y para exterminar contaminados del gran satán.
Los cuerpos represivos de las dictaduras no se forman reclutando lo peor de la sociedad, esos van con sus propios pies, buscando aquí y allá, no. Se forman a partir de un grupo, gigante, de hombres que hasta no hacía mucho eran ciudadanos comunes y corrientes. Entonces, a base de prebendas económicas y de la inducción paulatina de una dosis ideológica que sustenta y promueve al régimen al cual apoyan, van aprendiendo el arte del acoso y la tortura. Esto se aprecia en mayor escala y ejemplaridad en las dictaduras de izquierda, en que la represión llega a niveles insospechados con la complicidad consciente e inconsciente de muchos de los ciudadanos no directamente relacionados con los cuerpos represores. Estos regímenes son los que más perduran porque utilizan métodos muy sutiles y desarrollan una propaganda masiva de adoctrinamiento. Las dictaduras de derecha, pueden ser también malévolas; pero, por lo general, su duración es relativamente corta, y su impacto extremadamente menor.

El hombre será, según se eduque. No olvidemos el refrán o adagio que dice: Cría cuervos y te sacarán los ojos. Si los padres engendran odio, envidia y violencia en sus hijos desde pequeños, no pueden aspirar a otra clase de sentimientos y actitudes en la vida futura de sus hijos. Esto no quiere decir que no existan ovejas descarriadas en algunos casos, porque  ciertas personas dirán: a mis hermanos y a mí nos criaron de la mejor forma, inculcándonos grandes principios, y mi hermano, Pedro, por citar un nombre, siempre fue todo lo contrario. No todos asimilamos ni somos capaces de desarrollar las mejores enseñanzas recibidas; pero seguramente, la mayoría responderá positivamente a los principios inculcados desde la niñez.  Yo he llegado a la conclusión de que el hombre es esclavo de su educación.

lunes, 6 de enero de 2014

LA LIBERTAD DE PENSAR Y HABLAR


Hace unos días respondí un tweet porque me pareció necesario hacerlo. Se trataba del derecho de pensar y expresar las ideas libremente como se supone debe ser. Eso podríamos creer todos que es algo garantizado como un hecho natural e inherente al ser humano.
En el tweet original, la persona afirmaba, más o menos,  que toda persona tenía el derecho de pensar y expresar sus ideas libremente en cualquier lugar y medio disponible. En aquella ocasión yo respondí que esto era verdad, pero decir la verdad en un foro público es siempre controversial e impredecible. Y es que la verdad puede conllevar demasiado peso, insoportable para algunos.
Pongamos por caso EUA. Este país, supuesto paladín en el mundo de la libertad individual, avalada incluso por la primera enmienda a la constitución, que garantiza la libre expresión, la libertad de prensa, el derecho de asociación y la posibilidad de demandar al gobierno para garantizar cierto derechos que se han violado o dejado de garantizar. En la práctica, ejercer esos derechos conlleva muchos problemas. De hecho, decir tu verdad puede ofender a otros que esgrimen o manifiestan otros principios. Si hablas de tus ideas, a favor o en contraposición, sobre algunas razas o grupos étnicos, sobre el homosexualismo, o acerca de otros temas considerados tabú, puedes enfrentar serios problemas. Entre ellos, perder el trabajo, etc.
Entonces, ¿hay o no hay tal libertad de expresión en EUA? Parece que sí, pero no. El problema reside en que si te expresas abiertamente favoreciendo o condenando esto o de aquello, te pueden acusar de ser un potencial discriminador en perjuicio de las personas o grupos afectados por tus comentarios. Esto pudiera ser verdad,  sin embargo, de hecho, se viola la primera enmienda que le garantiza a cada ciudadano esa posibilidad o derecho de expresarse con plena libertad.
La situación es de por sí extremadamente compleja y  no fácil de solucionar. Porque entre otros factores importantes, la verdad es relativa; y el derecho de uno empieza donde termina el de otro. Situación que pudiera complicarse en grado sumo si ambos derechos se superponen o interfieren uno con el otro.
En otros países el problema pudiera ser similar o peor. Sobre todo en los países totalitarios donde la verdad puede ser esgrimida y manipulada única y solamente por el estado.

Sin embargo, decir la verdad o acallarla pudiera ser fácilmente manipulada, con total impunidad, cuando los medios de información y comunicación de un país,  incluyendo los llamados democráticos, están en manos de un clan, que como una sola voz y autoridad, controlan estos medios. Y casi siempre ese clan no responde a los mejores intereses de las naciones que dicen representar, sino que van minando esos valores año por año hasta hacerlos desaparecer paulatinamente para dar paso a la podredumbre y la destrucción que sutilmente persiguen.

martes, 10 de diciembre de 2013

EL TEMA DE LAS DROGAS SURGE DE NUEVO

UNA NUEVA MANERA DE COMBATIR LAS DROGAS

Hoy rompí mi tradición de no hablar de un tema en particular en Twitter.  Lo hice porque vi una noticia en Yahoo, hablando de que Uruguay es el primer país que legalizará la mariguana próximamente. Yo nunca he consumido drogas ni pienso hacerlo, ni he apoyado de ninguna manera su proliferación; pero creo que esta medida es la mejor manera de combatir el consumo de drogas aunque pudiera parecer una paradoja.  Y es que la única manera de exterminar la serpiente es decapitándola, yendo a la médula del problema.
¿Qué se ha ganado prohibiendo las drogas? Nada. En sí, incentivar su proliferación conjuntamente con todas sus secuelas. El ser humano es extremadamente complejo. Basta que alguien diga: no mirar aquí, para que la mayoría sienta un interés compulsivo en saber qué se trata de ocultar detrás de este mensaje. Hay que educar a los niños, los adolescentes y hasta los adultos en el peligro que corren consumiendo drogas. Insistir, insistir y seguir insistiendo en la propaganda preventiva. Ahora bien, si después de tantos consejos verbales y gráficos por la televisión, la net y otros medios, algunos se niegan a escuchar las advertencias y se arriesgan a investigar por sí mismos la verdad que hay oculta, el misterioso, en tales mensajes alarmistas, pues allá ellos. De todas formas esta clase de personas las consumirán estén o no prohibidas.

Mi esperanza es que el ejemplo de Uruguay sea seguido por la mayoría de los países del mundo. Y no solo legalicen la mariguana, sino todas las demás  drogas. Que las pongan en venta en las farmacias, y no por prescripción médica; al contrario, libremente por onzas y hasta por libras. Porque para suicidarse no hace falta una soga especial. Todo el mundo sabe dónde se venden sogas(cuerdas), pero casi nadie quiere acabar con su vida. Y es esto precisamente lo que haría una persona al consumir drogas: suicidarse día a día a mediano o corto plazo. Nadie es tan estúpido como para desconocer esta realidad. Pero si algunos quieren correr esa suerte, no se debe perder tiempo ni dinero prohibiéndoles lo que ellos buscarán de todas maneras. Por ello, es tiempo ya que cambiemos los métodos radicalmente de luchar contra esta gran tragedia de los tiempos modernos. Como dicen en mi país: el que por su gusto muere, que la muerte le sepa a gloria.